Beneficios de una Alimentación Macrobiótica

¿Qué es la alimentación macrobiótica?

La macrobiótica es una dieta diseñada especialmente para promover la prolongación de la vida , basado en la filosofía del Tao, propia de los monjes budista y la aplicación del concepto de energía a los alimentos, al entender los mismos en términos de yin (expansión) y el yang (contracción). Todos los alimentos se componen de diversos grados de estas dos fuerzas básicas. Utilizamos este conocimiento para ver cómo la comida nos afecta de una manera dinámica y práctica. El concepto de los alimentos como energía no solo afecta a nuestra condición física, sino también a nuestra mente, nuestras emociones y nuestra espiritualidad. Con la dieta macrobiótica se consigue el equilibrio derivado de los polos opuesto, yin y yang, a través de la selección armoniosa y proporcionada de los mismos, así como mediante una preparación natural y respetuosa con el medio ambiente.

En su aplicación más estricta, la dieta macrobiótica se parece a una dieta vegana, compuesta en un 50 % a 60 % de cereales integrales, estando constituida el resto por verduras, legumbres, algas marinas y productos de soja fermentados. Se pueden añadir pequeñas cantidades de pescados blancos y mariscos . La proporción de alimentos de origen animal puede representar hasta el 20 % de la dieta en la fase de transición de la dieta normal a la macrobiótica y, a medida que se adopta, se va disminuyendo o eliminando la carne, los lácteos y sus derivados .

Por qué es sana esta alimentación

El principal beneficio de la dieta macrobiótica es la salud física, la prevención de las enfermedades y la longevidad, dado que se trata de una dieta equilibrada y natural, pensada específicamente para satisfacer las verdaderas necesidades de nuestro organismo, eliminando aquellos alimentos que pueden resultar agresivos o perjudiciales para nuestro cuerpo. Igualmente la dieta macrobiótica recomienda comer con moderación, evitar los excesos que suelen producirse en nuestra actual sociedad de consumo y equilibrar la diversidad de productos que ingerimos, para llegar a la armonía física y mental. Pero la macrobiótica no solo es un tipo de dieta para una alimentación saludable, sino que va mucho más allá, al tratarse de una herramienta muy útil para impedir la aparición de enfermedades. Esta comprobado que un exceso de alimentos como el azúcar, bebidas gaseosas azucaradas, aditivos que se incorporan a las comidas, así como demasiada carne o grasa puede llegar a desencadenar un desequilibrio en el organismo que suponga un caldo de cultivo de determinadas enfermedades, como el cáncer, infarto, hipertensión, obesidad etc. Este desequilibrio se evita con la dieta macrobiótica, que, además tiene el beneficio de que gran parte de sus alimentos básicos (algas y verduras), tienen un elevado poder antioxidante, lo que la convierte en una dieta muy efectiva para reducir el riesgo de padecer cáncer. El hecho de basarse en legumbres y cereales, contribuye, igualmente, a reducir los niveles de lípidos en sangre. Por todo ello, la dieta macrobiótica incide positivamente en nuestra salud, además de tener un carácter preventivo y curativo de las enfermedades.

Por qué nos ayuda a estar delgados

Existen diversas causas que favorecen que quienes siguen una dieta macrobiótica estén mas delgados. En primer lugar la dieta macrobiótica recomienda comer únicamente de acuerdo a las necesidades del cuerpo y no por motivos sociales, que nos hacen ingerir comida en exceso, En segundo lugar los alimentos básicos de la dieta macrobiótica son bajos en grasa y muy ricos en fibra, causando sensación de saciedad e impidiéndonos comer más de lo que nuestro cuerpo necesita. Por último, en la dieta macrobiótica los alimentos suelen ingerirse al natural o al vapor, sin aditamentos ni salsas añadidas. Con todo ello se eliminan totalmente las grasas y comemos únicamente los nutrientes que el cuerpo necesita, evitando el exceso de peso.

Alimentos aconsejados y desaconsejados en la dieta macrobiótica

En general la alimentación macrobiótica incluye como productos esenciales los procedentes del cultivo ecológico, las verduras de temporada, los productos a base de soja, las legumbres, los cereales, las nueces y semillas, las bebidas vegetales y las algas. Las frutas y verduras han de tomarse siempre frescas (nunca congeladas) ya que es así como ingerimos todos sus nutrientes de vitaminas, minerales y encimas, que favorecen el sistema inmunológico. Los alimentos de la dieta macrobiótica son bajos en grasas y ricos en fibras, lo que ayuda a reducir el riesgo de cáncer como el de colón , de ovario y de próstata, así como la diabetes. En la dieta macrobiótica se toman alimentos orgánicos procedentes de la agricultura ecológica, que reducen su exposición a plaguicidas, asociada con el cáncer y la infertilidad. Los cereales son positivos porque aumentan la energía que se absorben lentamente en la sangre lo que permite a las estar menos cansado. Las algas contienen casi todos los nutrientes, minerales, vitaminas, proteínas, aminoácidos, clorofila y fibra y son ricas en hierro, calcio y magnesio, que ayuda a mantener los huesos fuertes y el sistema arterial saludable. También ayuda a reducir la ansiedad. Las legumbres son una fuente importante de proteínas y ricas en hierro, potasio, calcio, vitaminas, minerales y antioxidantes. Las nueces ayudan a reducir el riesgo de enfermedades y contienen una gran cantidad de antioxidantes y fito nutrientes, y mejoran el sistema inmunológico, contienen omega 3 que retrasa el envejecimiento. Las Bebidas vegetales son ricas en clorofila y antioxidantes.     

Los alimentos no permitidos en una dieta macrobiótica son las carnes, los huevos, los lácteos y sus derivados, el azúcar y el alcohol.El azúcar y la miel no son parte de la dieta macrobiótica, porque producen obesidad.Las grasas y carnes procedentes de los productos animales tienden a depositarse en las células, los órganos y las arterias. Si se comen en exceso, las grasas saturadas pueden causar muchos problemas de salud. La carne roja es algo que debe ser sustituido por proteínas vegetales. Por otra parte, las carnes procesadas, como tocino, salchichas y hamburguesas aumenta el riesgo de cáncer de intestino, por lo que no deben formar parte de esta dieta.

Cómo debemos alimentarnos para estar sanos 

En la cocina macrobiótica la forma de cocinar los alimentos es también muy importante. La cocción al vapor es la más equilibrada. Hay que evitar el horno de microondas. También es esencial comer de forma relajada, sin estar enfadados, sentarnos cómodamente a la mesa a comer, masticar bien los alimentos, comer con moderación y evitar comer o beber tres horas antes de acostarse.

Enfermedades causadas por el sistema alimenticio actual

El sistema alimenticio actual adolece de graves deficiencias que repercuten negativamente en nuestro organismo. El exceso de grasa que ingerimos provoca multitud de enfermedades cardiovasculares. Ingerir azúcar y bebidas gaseosas causa un exceso de peso y obesidad que, también provoca hipertensión arterial. Po otra parte, la comida de frutas y vegetales tratados con plaguicidas o ingerir productos con demasiados aditivos, puede provocar determinados tipos de cáncer. La dieta macrobiótica se revela como una solución armoniosa y saludable para superar el desequilibrio del sistema alimenticia actual y ofrecer una alternativa dirigida a velar por el bienestar de nuestro organismo y paz mental, la prevención de las enfermedades y la promesa de una vida más larga y más feliz.

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